viernes, 18 de junio de 2010

Relatos breves-menos




Ronquidos
Tomó la pipa y bajó para descubrir el origen del ruido. Llegó al pie de la escalera y se percató. El oído le estallaba. Sus movimientos fueron más rápidos que su pensamiento. Tomó el hacha y le cortó la cabeza. No volvió a oír los ronquidos de su mujer.
Pedro Buda 2004

Un hombre en la pintura
Observó el cubo de madera donde la mini pintura mostraba la puerta hacia el verde campo de las minas. Notó como un punto avanzaba hacia él. Le pareció increíble al principio. Nítidamente, venía un hombre desde el fondo de la pintura. Tomó un alfiler y lo sujetó en su andar.
Pedro Buda 2004

Era la puerta
Durante años había buscado la puerta. Al fin descubrió que estuvo delante todo el tiempo. La imagen se movía circularmente como un ciclón. Era la puerta, después de tantos años. Dejó de teclear y se introdujo lentamente hacia el otro lado de la pantalla. Nadie supo más de él.
Pedro Buda 2004


Mi Buda sentado
Con su incansable paciencia me miró por años. Un día, movió su cabeza de yeso y dijo: "Es hora de empezar a caminar". Dio media vuelta y se fue. Mientras procuró los primeros pasos balbuceó: "Te enseñé todo lo que pude". Mi Buda sentado desapareció. Todo cambia, pensé.
Pedro Buda2004


Cielo e infierno
Los cuerpos, enmarañados en la superficie de hierro y bronce, parecen decir lo mismo que mi padre solía repetir, una y otra vez: "Cielo e infierno todo está en este mismo lugar." El tango, los tipos de ayer, todos lo sabían. Sin embargo, nosotros cada día fingimos no saber.
Pedro Buda 2004


Él, reloj
Este reloj es de lo más compinche. Cambia de hora a mi voluntad. Cuando estoy cansado, se mueve hacia atrás. Cuando no llego, se mueve hacia atrás. Cuando tengo hambre, corre en sentido horario. Hoy, no sé por qué, está en las diez menos cuarto. ¿Será que alcanzó conciencia propia?
Pedro Buda 2004
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