viernes, 9 de mayo de 2014

Lo que importa es creer

No será mucho lo que diré. No será ni mucho ni poco, tan solo unas frases sueltas porque estoy cansado de mirar la pantalla y que surjan palabras… No, mentira, es lo más maravilloso de mis días, que las historias vayan surgiendo allí, con cada paso. Dejando huellas van los personajes, creando su universo, como nosotros, de carne y hueso.
Insisto, no insistiré sobre el asunto. Pero ahí está la magia de esto, cuando crees que ya no tienes ganas de seguir escribiendo van surgiendo imágenes, palabras, ideas, esbozos de imágenes que poblarán las escenas o los relatos de los personajes que viajando mirarán por las ventanillas del tren – o  del auto, del ómnibus- los campos brotados o las estrellas en medio del negro firmamento.  
Mi pena o mi dolor, mis alegrías o mis satisfacciones toman forma de personajes y viven ese mundo que habito, en mis sueños del tiempo de vigilia, esos que llamo cuentos.
 “Toda esa magia escondida…” -como dice la canción que canta Juan Carlos Baglietto- está ahí, a un clik de distancia, a un segundo de luz, a medio camino entre vos y yo, que nos leemos entre líneas, que nos sabemos cómplices de esta aventura compartida, donde yo creo que escribo y tú crees que lees, pero donde ocurre, en realidad, otra cosa: ambos escribimos y leemos al mismo tiempo, pues las letras que conforman las palabras llegan a ti y dibujan en tu interior una imagen que quizás no fue la que cree al hacer presión en la tecla o en la punta del bolígrafo…
Está de más decir que estoy aquí porque creo que tú estás ahí, o que estarás ahí cuando yo ya no esté. Lo que importa es creer. Y creer es, desde el vamos, una forma de hacer, de escribir, de leer.
Hoy y ayer debía escribir algunas líneas, pero no lo hice. Perdí las ganas, no sé dónde, pero las perdí. Creo, firmemente creo, que las volveré a encontrar; pero quizás mañana, cuando el sol, vuelva a decir: “aquí estoy”.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...