Hace pocos días volví a recorrer los mismos lugares que en enero y
descubrí que su magia permanece, los colores son más intensos en estos
días; su encanto es mayor. Esta tierra, estos caminos entre El Plata y
el Paraná, entre el Corrientes y el Paraguay, es roja, verde, amarilla,
rubia y morocha, es cada uno de sus habitantes, es la vida en forma de
naturaleza.
Terminal de la ciudad de Resistencia - Chaco.

